Tocan hoy de nuevo fotos de Viena, aunque no de la parte más turística,
precisamente… Los lectores (últimamente visionadores, como me comentaba un
amigo) más asiduos del blog sabréis que el concepto de espacio subterráneo me
resulta muy atractivo, y que tanto en Valencia como en las otras ciudades a las
que viajo me gusta visitar los lugares interesantes bajo tierra.
En esta categoría se encuadra el 3 Mann Sewer Tour al que asistí el domingo 20 de agosto de 2023, una visita guiada de 50 minutos
por una pequeña parte de las alcantarillas de Viena, donde se rodaron las escenas
del final de El Tercer Hombre, de Orson Welles. La visita me salió por 10€, aunque
tres años después cuesta casi el doble, y el punto de entrada estaba en Girardipark,
cerca del Museo de la Secesión.
Antes de descender por las escaleras metálicas en espiral nos dieron un casco
con un foco de luz y nos advirtieron de que el suelo abajo estaba mojado y
resbaladizo. El guía, que era bastante gracioso para ser de Viena, nos habló no
solo de El Tercer Hombre y otros
rodajes, sino también de detalles más técnicos, como la curiosa forma de la sección
de las tuberías más estrechas, con una parte inferior más fácil de limpiar con
una pala. Nos explicó que las palas son antichispas, para evitar una posible
explosión por acumulación de gases,
y nos habló del problema de las obstrucciones por las toallitas húmedas que se
tiran por el retrete en lugar de a la basura. También nos comentó que Viena tiene
una rata y media per cápita, mientras que Los Ángeles tiene quince porque se tira mucha más comida… Aparte de datos interesantes y graciosos, la
visita incluía muchos detallitos como estos, de concienciación medioambiental, más
necesaria que nunca.
A lo largo de cuatro salas distintas las explicaciones del guía se fueron
alternando con dos vídeos proyectados sobre las paredes. Se nos informó de que
en la zona reservada para las visitas el porcentaje de suciedad en el agua era bastante bajo, del 5%, y es
verdad que el olor no era demasiado desagradable, pero las cacas que
pasaban flotando de vez en cuando nos recordaban que el agua con un 5% de mierda sigue siendo mierda.
La última etapa de la visita tuvo lugar en una sala mucho más amplia, que en su
día estaba descubierta: en principio, hace dos o tres siglos, iba a convertirse
en una carretera al Palacio de Schönbrunn,
pero al final este tramo del cauce del río Wien pasó a formar parte del
alcantarillado de la ciudad, y hoy en día se encuentra quince metros por debajo
del Naschmarkt… El espacio era impresionante, con un par de rayos de
sol filtrándose desde arriba a través de las tapas de alcantarilla, y con el murmullo
de los coches que pasaban por la calle reverberando a lo largo y ancho del túnel… En
fin, aquí tenéis una selección de diez fotos.










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