lunes, 6 de julio de 2026

El Mar por donde Caminas

 

Ya os he hablado varias veces en el blog de José María Azkárraga, profesor jubilado y divulgador en activo que está siempre ocupado con varios proyectos de lo más variopinto. Aunque estudió la carrera de Biología, la primera faceta suya que conocí, hace ya bastantes años, fue la de historiador de la época de la Segunda República, la Guerra Civil y el primer Franquismo, poniendo especial atención en lo ocurrido en la ciudad de Valencia. Varias veces he bajado con él al refugio antiaéreo del Instituto Lluís Vives, en una ocasión asistí a una visita guiada suya al refugio del Colegio Balmes en Russafa, y el pasado octubre, en una fantástica excursión por la zona de Loriguilla y Ribarroja junto a David Estal, nos explicó in situ lo que era la Línea de Defensa Inmediata.

Además de Historia, Azkárraga sabe bastante de Arquitectura y Urbanismo, y se le da bien la Fotografía… Otro de sus proyectos más recientes, De Llibres i Plantes, está relacionado con la Botánica, más concretamente con las ilustraciones botánicas en libros de las bibliotecas de la Universitat de València entre los siglos XVI y XIX, en una triple vertiente: la ya clausurada exposición en el edificio de La Nau, el todavía disponible catálogo de la misma y el recorrido de 22 láminas en el Jardín Botánico junto a las plantas reales que representan las ilustraciones… Para los que estéis interesados en este recorrido, precisamente mañana (martes 7) a las 19:00 Azkárraga hace una visita guiada del mismo de una hora de duración; es gratuita y no requiere inscripción, basta con estar a esa hora en las taquillas del Botánico (Como suele decir él, “Aquí no se queda nadie fuera”).

Como en mi caso, muchos de sus intereses están ligados con la ciudad de Valencia, y creo que coincidimos bastante en cuanto a forma de ser y en cuanto a filosofía de vida. Me gusta pensar que yo soy, como él, un polímata al que le gusta cultivar distintas ramas del Conocimiento; la diferencia está en que yo me quedo en la teoría y apenas araño la superficie, mientras que él se mete a fondo en cada tema que toca y sus investigaciones suelen dar frutos concretos y palpables. Un día tengo que preguntarle cómo hace para sacarle tanto partido a las veinticuatro horas que tiene el día…




Por si fuera poco todo lo antes comentado, Azkárraga organiza de vez en cuando una ruta de fósiles urbanos por el casco antiguo de Valencia a la que (como de costumbre, en su modestia) no le da mucho bombo, así que tienes que estar muy pendiente para que te llegue la información de la convocatoria. Después de un par de intentos fallidos, pude asistir a una de ellas el pasado jueves 11 de junio a las 20:00. Dura unas dos horas y comienza en la Plaça dels Furs, pasando por la calle Serranos, Plaza de la Virgen, Mercado Central y Plaça de la Mercé, y acabando en la Plaza del Ayuntamiento.

Se trata de ir identificando a lo largo del paseo distintos restos fósiles de moluscos y otros animales marinos que vivieron por esta zona hace unos pocos cientos de millones de años, quedando aprisionados y compactados entre las capas de sedimento del fondo marino, que posteriormente afloraron a la superficie por los movimientos de las placas tectónicas y en algunos casos se convirtieron en canteras de las que se sacaron las losas para los pavimentos, fachadas o escaleras monumentales de la ciudad. Azkárraga explica todo esto con gran nivel de detalle y rigurosidad pero a la vez con una claridad y sencillez exquisitas… Lo primero que hay que saber es que solo podremos encontrar fósiles en rocas sedimentarias como la caliza o el ródeno rojo, no en rocas ígneas (como el granito) o metamórficas (como el mármol); y también hay que fijarse en que a veces los fósiles están en una superficie lisa y a veces tienen relieve, o en que dependiendo del azar la sección que nos muestre el corte de la piedra será menos o más interesante… Una vez que conoces el aspecto y tamaño que tienen y aprendes a identificar el patrón ya no puedes dejar de verlos, y el buscarlos se convierte casi en obsesión (hasta los he detectado en el portal de mi finca).

Esta ruta guiada también se traducirá en breve en un libro publicado por el Ayuntamiento que llevará el sugerente título de El Mar por donde Caminas. Los coautores son Miquel de Renzi, Margarita Belinchón y Sandra Illobre, con diseño de Ángela Izquierdo. Al final de la ruta Azkárraga nos dio con su tablet una primicia del libro y tiene una pinta estupenda, tanto en aspecto como en contenido, incluyendo otras rutas por la ciudad y muchas fotos. Saldrá en septiembre y estará disponible, entre otros sitios, en la Librería Municipal con sede en la caseta de flores nº 13 de la Plaza del Ayuntamiento; si os gustan la Geología y la Historia de Valencia no os lo podéis perder. Os subo aquí doce fotos que tomé el día de la ruta: diez de los fósiles más dos extra al principio y al final, a modo de “tapas del libro”. Perdonad si la calidad de alguna de ellas no es excelente: hacia el final de la visita estaba algo oscuro y además no tengo mucha práctica con los primerísimos planos. En principio iba a subir solo las fotos, y al final no sé si me ha quedado una introducción muy larga o un híbrido entre entrada de texto y de imágenes…













Como comentario final, me parece alucinante el mero concepto de fósil urbano, el hecho de que no todos los fósiles sean de dinosaurios ni difíciles de encontrar; estamos rodeados de ellos y conectan directamente a la ciudad actual con el Pasado remoto, haciéndonos menos abstracto el concepto de Tiempo Geológico. Para el que sabe escuchar, las piedras de la ciudad cuentan no solo historias centenarias de la Guerra Civil, o milenarias de la construcción de la Catedral o la fundación de Valentia, sino también otras más antiguas sobre los animales que vivieron aquí mismo millones de años antes que nuestra especie… Por lo visto para caminar sobre las aguas no hace falta un milagro, solo las leyes de la Física y algo de Tiempo.



lunes, 29 de junio de 2026

Artefactos (II)

 

Como os prometí la semana pasada, inauguramos la periodicidad de verano con la segunda entrega de mis fotos con las maravillas del Museo de Historia del Arte en Viena. ¡Espero que os gusten!

















lunes, 22 de junio de 2026

Artefactos (I)

 

Os traigo hoy fotos del Kunsthistorisches Museum, el Museo de Historia del Arte de Viena, que ocupa el lado sur de la Plaza de María Teresa (con su gemelo simétrico, el Naturhistorisches Museum de Historia Natural, en la parte norte). Realicé mi visita el jueves 17 de agosto de 2023, entrando hacia las cinco de la tarde. Los jueves el museo abre hasta las nueve de la noche y yo apuré este tiempo al máximo; una experiencia que valió hasta el último céntimo de los 21€ pagados… Tanto el exterior como el interior del edificio son arquitectónicamente preciosos, con unas escaleras de subida al segundo piso realmente señoriales, y un restaurante (supongo que de lujo) en la rotonda superior.

En cuanto al contenido, abarca desde las más habituales esculturas y pinturas (con piezas de Velázquez), pasando por antigüedades egipcias, griegas y romanas, hasta artefactos relativamente más modernos y mucho más curiosos… Ejemplo de esto último es la sección de la Kunstkammer, con más de dos mil objetos coleccionados por los Habsburgo hasta la época barroca que incluyen vajillas de oro y plata, huevos de avestruz decorados, verdaderas filigranas hechas con marfil, historiados relojes de sobremesa, instrumentos científicos e incluso algunos autómatas; sin duda una de las partes más interesantes del museo, y además con los objetos expuestos con un buen gusto exquisito, en vitrinas y salas que eran pura estética… La selección de mis fotos consta de dos partes de quince cada una, y como el lunes que viene estaremos ya casi en julio publicaré entonces la segunda entrega, inaugurando así la periodicidad semanal propia del verano… ¿No queríais arroz? Pues tomad dos tazas.

















lunes, 8 de junio de 2026

Pinturas en la Niebla

 

Cuelgo hoy una selección de veinte fotos de la Iglesia del Patriarca, que forma parte del Colegio-Seminario del mismo nombre, también llamado Colegio del Corpus Christi. De estilo renacentista con influencia herreriana, la iglesia no es muy bonita por fuera, pero el interior es realmente alucinante… No es de extrañar que mis padres la escogiesen para casarse, ellos siempre han tenido muy buen gusto. Una de las cosas que más llaman la atención son las fantásticas pinturas murales de estilo manierista, realizadas en el siglo XVII por el genovés Bartolomé Matarana, que poco tienen que envidiar a las de San Nicolás o los Santos Juanes (y con la diferencia de que para verlas no tienes que pagar entrada). En múltiples ocasiones he entrado y me ha impactado el ambiente de tranquilidad y recogimiento que se respira en este espacio; y cuando la luz que entra por las ventanas incide sobre la densa nube de incienso que flota en el recinto te sientes transportado a otros tiempos, casi casi a otro mundo.

Mis fotos del Patriarca son de hace diez años (abril de 2016, el mismo mes que saqué las de San Nicolás) y la restauración de sus pinturas murales concluyó hace quince; por eso se ven tan espectaculares. Las fotografías las hice con la cámara antigua, así que hay un par de ellas que no tienen la suficiente calidad, no me lo tengáis muy en cuenta… Por ejemplo, la del cocodrilo disecado que hay colgado en el vestíbulo de entrada es mala de narices, pero la he incluido por razones puramente documentales. Y una última puntualización: las fotos están tomadas en un día “despejado”, sin incienso, para que la niebla no os impida ver los pilares y los arcos… Próximamente en el blog, mis imágenes de las pinturas murales de los Santos Juanes, que han sido restauradas más recientemente.