Empezamos hoy con la penúltima serie de fotos sacadas en Viena, en este
caso más concretamente en la Iglesia Votiva o Votivkirche,
al norte del Ayuntamiento, junto al parque Sigmund Freud. Construida en el
S.XIX y de estilo neogótico, tiene una tremenda altura que se nota tanto desde
fuera como desde dentro. Algunas partes como las escaleras de la entrada
principal estaban en obras, así que había que entrar por un lateral. El
interior tiene unas fantásticas pinturas murales, techos y rejas de las
capillas, pero sin duda lo mejor son las vidrieras,
que con el Sol ya bajo aquella tarde lanzaban unos preciosos colores sobre las
paredes y el suelo, magnífico espectáculo sin duda mucho mejor que la experiencia inmersiva con proyecciones
en los muros que al parecer han instalado desde que estuve allí en 2023, tras
acabar las reformas…
¡Desde luego, qué manía tiene la gente de subir los estímulos al once de manera artificial en lugar de hacer un mínimo esfuerzo y disfrutar de la
sencilla Belleza natural de las cosas! Parece que la experiencia inmersiva
tiene un solo pase al día, a las 21:00, así que supongo que no se solapa con
las horas de Sol ni le quita protagonismo a las vidrieras, pero en cualquier
caso es algo que me ha dejado bastante sorprendido, un detalle muy sintomático
de estos tiempos frenéticos y superficiales que corren… En fin, aquí tenéis las
primeras quince fotos, sin retoque digital ni necesidad de IA; las otras quince, la semana que viene.















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