lunes, 3 de septiembre de 2012

Una vez, en un documental, oí a John Lennon contar la anécdota de cómo conoció a Yoko Ono. En 1966 acudió a la Indica Gallery de Londres a una exposición de arte conceptual con varias piezas de Yoko. Una de ellas consistía en una escalera de mano a la que había que subir para poder coger una lupa y observar algo muy pequeño que había pintado en un lienzo blanco que colgaba del techo. John lo hizo y resultó que era simplemente la palabra “Sí” (en inglés, se entiende). Comentaba Lennon que si hubiese sido “No” o “Que te jodan” no le habría gustado, pero el mensaje positivo aunque minimalista de ese “Sí” le tocó la fibra y fue una de las razones por las que quiso conocer mejor a la artista. Llegados a este punto algunos diríamos que en qué mala hora, pero bueno, esto fue lo que pasó (¿de qué me suena esa frase?) y el resto es historia, como suele decirse.
Si le echáis un vistazo al mapa conceptual de las etiquetas del blog veréis que la Sencillez es otro de los temas que trataremos aquí a menudo. Por un lado, el llevar una vida sencilla te ayuda a tener mayor libertad, mayor control sobre tus decisiones, y por tanto a ser más feliz; algún otro día hablaremos un poco de Decrecimiento. Por otra parte, hace poco dijimos que la Belleza se puede asociar con el concepto de orden, de armonía. Cuantos más elementos tiene un sistema, más difícil es armonizarlos todos; por eso algunos tratamos de simplificar los sistemas, tendemos a la sencillez. Hago aquí un breve inciso para comentar una idea paralela que me ha venido a la mente: desde un punto de vista científico, se podría decir que conforme aumentamos la escala (átomos, moléculas, células, personas, sociedades) el nivel de complejidad aumenta y el orden es más difícil de conseguir; ¿será por eso que a Sheldon Cooper se le dan mejor las partículas subatómicas que las relaciones sociales? Pero dejemos de lado (por ahora) casos extremos como los de Sheldon o Adrian Monk. La sencillez, en general, facilita la auténtica Belleza, aunque no sea imprescindible. Esta máxima también es aplicable en el campo de las Mujeres, pero todo a su tiempo, que se me van amontonando las ideas.
Ya que hemos estado hablando de mensajes escuetos, positivos y enigmáticos, aquí os dejo una foto de un graffiti que tomé hace tiempo en la Plaza de San Nicolás. Que me aspen si lo entiendo, pero el caso es que me encanta: “el verde mola más”.
 

6 comentarios:

ernesto dijo...

Me encanta tu blog Kalonauta, el enfoque que le has dado y las pocas entradas (de momento).
Ya tienes en mi a un fiel seguidor ;). Sin más me suscribo vía mail. Una abrazo.

Hector Gomez Santa Olalla dijo...

Cuando he visto en el mail que te habías hecho un blog sabía que me iba a gustar. Cuando he visto lo del mapa conceptual me has ganado completamente. Y cuando he leído las entradas (todas ellas) no he tenido ninguna duda de que te voy a leer atentamente.

Por experiencia te digo que esto de los blogs no es fácil. Pasas por etapas en las que no te lo sacas te la cabeza y otras en que lo abandonas durante semanas. Así que mucho ánimo porque se nota que tienes muchas cosas que decir. Yo de momento te añado a la lista de enlaces de mi blog.

Y a ver si nos vemos pronto por el Aula de Cinema. Un abrazo fuerte!

Héctor

Kalonauta dijo...


Gracias por pasarte a ver el pisito, Héctor. Me alegro de que te haya llamado la atención el Mapa Conceptual, porque mi trabajo me ha costado, te lo aseguro: es toda una vida recopilando ideas, muchos meses poniéndolas en negro sobre blanco y gran parte del verano ordenándolas y relacionándolas para que se vea el conjunto a golpe de vista. Si quieres que una historia te salga bonita, necesitas tener todo el armazón al menos esbozado desde el principio. Otro día hablaremos de Babylon 5, pero no me voy a enrollar ahora...

En cuanto a la periodicidad del blog, estoy viendo que si quiero mantener la calidad de las entradas sin dejar de hacer todas las cosas que suelo hacer habitualmente, publicaré más o menos una entrada por semana, pero bueno... Me salen bastante densas, así que yo creo que está bien. Tengo pensadas muchas cosas para contar, pero poco tiempo para darles forma e hilarlas bien.

Por último, muchas gracias por enlazarme en tu blog, ya habrás visto que Quiméricos Inquilinos (hablando de blogs currados...) también está en mi lista de favoritos. ¡Nos vemos!

Kalonauta dijo...


Me alegro mucho de que te guste, Ernesto. Es muy bonito recibir este tipo de feedfack, y sobre todo cuando viene de un tío con la cabeza tan bien amueblada como tú. Decía en mi primera entrada que escribía para saber que no estoy solo. ¿Será verdad que no lo estoy? Por ahora esto pinta bien, ya veremos...

Hope dijo...

Interesante reflexión sobre la simplicidad. La verdad es que a mí también me gusta porque me serena y me apacigua, el problema es que generalemente demasiadas cosas complejas se me ponen por delante y no me dejan verla. Tengo que luchar continuamente para pelarlo todo, y quedarme con la esencia de las cosas, y a veces ¡es agotador!
¿Existen cursos para aprender a liberarte de las complejidades ?

Kalonauta dijo...


¡Hola, Hope!

En mi opinión el camino hacia la Felicidad pasa por librarse de las distracciones, de lo secundario, y centrarse en lo realmente importante; es decir, por hacer pocas cosas pero hacerlas bien, y además elegir bien, de manera que estas cosas sean las realmente importantes en la Vida. Nadie dijo que eso fuera fácil, por supuesto; requiere un gran esfuerzo para poder librarse de las múltiples interferencias que nos salen al paso: la presión social, los prejuicios, el lavado de cerebro de la publicidad y los medios de comunicación... Pero al menos hay que intentarlo.

También hay que tener en cuenta que lo realmente importante, lo esencial, no tiene por qué ser lo mismo para cada persona, lo cual hace la tarea aún más difícil, pero bueno... con paciencia y poco a poco. Sigue pasándote por aquí, que yo de vez en cuando voy soltando pistas de lo que a mí me funciona; puede que a ti te funcione también...

¡Un besazo!